Ulises Rodríguez urodri@diariohoy.net
El pasado jueves se estrenó en el cine la
última película de Leonardo Favio: Aniceto. Tras
12 años sin presentar una realización y con 7 de
trabajo, la historia que tuvo su primera versión
en el año 1967 con el título "El romance del
Aniceto y la Francisca", finalmente llegó a las
salas.
En la película hay momentos de
dramatismo, pasión y violencia, expresados a
través de la danza. Pero la escena de mayor
voltaje es cuando Francisca baila el tango “El
Cusa”, la creación del guitarrista platense
Pilín Massey, que deslumbró a Leonardo Favio
desde el primer momento en que la
escuchó.
Detrás de ese tango se esconde
una historia que tiene que ver con la música,
los sentimientos y el talento de uno de los
mejores guitarristas que ha dado la ciudad de La
Plata en los tiempos.
-Cómo llegó tu tango El Cusa a los oídos de
Leonardo Favio?
Estaba tocando en
Brandsen, en un remate de chacra, y como la
gente me escuchaba atentamente me animé a tocar
El Cusa, ya que no lo hago en otras ocasiones.
Una vez terminado el espectáculo una persona del
público se acerca, me felicita y me pide si por
favor no puedo volver a tocar el tango. Cuando
lo vuelve a escuchar se emociona y me dice que
se lo quería mostrar a Leonardo Favio, ya que
trabajaba para él, para su nueva película, que
seguro le iba a encantar.
-Pensaste que todo iba a quedar ahí
nomás…
Si, viste como son esas cosas.
Pero a la semana me llama Favio y me dice que
quiere escuchar el tango. Que llevara la
guitarra a su oficina así lo tocaba.
-Cómo fue ese primer encuentro con
Favio?
Cuando me presenté no me gustó
nada porque él me dijo si podía hacerlo rápido
porque no tenía tiempo, ya que lo esperaba para
una reunión, en media hora, Ricardo García, el
director de Crónica. Una vez que empecé a tocar
al tipo se le iba iluminando la cara. Apenas
terminé no paró de elogiar al tango y
felicitarme. Lo toqué varias veces más y eso que
iba a ser una breve reunión duró más horas, con
una llamada al medio para suspender el encuentro
con García.
-Cómo nació este tango?
El Cusa lo
compuse en homenaje a un gran guitarrista y
músico, al que apodaban Cusa, que nada menos que
mi viejo. Lo compuse al poco tiempo de su
fallecimiento, sentía las ganas y la necesidad
de hacerlo. Cuando me puse a tocar la guitarra
las notas me iban saliendo de una manera
inexplicable, parecía que era mi viejo el que me
ponía los dedos en el diapasón. En 4 o 5 horas
lo tenía terminado.
-Qué repercusiones tuviste de tu tango en la
película?
El primero en felicitarme fue
Leonardo Favio, que quedó tan contento con el
tema que, según él, es la mejor música de la
película. No creo que sea así, pero igual me
enorgullece.
El futuro es tango
El guitarrista platense planea sacar
próximamente un disco íntegro de tangos, donde
varios de los temas son de su autoría. Allí
seguramente incluirá “El Cusa”, el tango de la
película.
La película
Protagonizado por los bailarines Hernán
Piquín, Natalia Pelayo y Alejandra Baldón, se
trata de un ballet cinematográfico, que cuenta
la historia de Aniceto, un solitario que vive
con su gallo en un pueblito de Mendoza, y
Francisca, una chica ingenua que llega al lugar
en busca de trabajo. Se conocen y se enamoran.
Todo parece un sueño, pero termina en pesadilla
cuando aparece Lucía, una mujer irresistible,
que perturba al hombre y lo arrastra a su propia
destrucción.