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Don Ata siempre presente Roberto "Kolla" Chavero, hijo de Atahualpa Yupanqui, se hizo presente en el "V encuentro de poetas con la gente". Este mes inician el "año de la labranza", el siguiente será el de la siembra y en el 2008 se celebrarán los 100 años del nacimiento. COSQUIN (Enviados especiales). - Con la presencia de Roberto "Kolla" Chavero, hijo de Atahualpa Yupanqui, en su carácter de presidente de la fundación que lleva el nombre de su padre, se hizo presente en el "V encuentro de poetas con la gente" que se desarrolla en el primer piso de la confitería Munich de esta ciudad para adherir a la propuesta cultural de la edición vigente. Con innumerables testimonios de la obra del maestro de la guitarra y la copla, pudimos conversar con su heredero en el canto y nos puso en conocimiento de las actividades de la entidad. Este mes inician el "Año de la labranza", el siguiente será el de la siembra y en el 2008 se celebrarán los 100 años del nacimiento del autor de "El Payador perseguido" nacido en el bonaerense partido de Pergamino. Pudimos conocer el trabajo paciente y continuado que desarrolla este bastión de defensa de la obra yupanquiana entre lo que se puede apreciar a través de videos documentales, música impresa, ediciones literarias y la firme vocación de invitar al viajero a conocer, y por que no, redescubrir el lugar de inspiración del "cantor de artes olvidadas" como el mismo solía llamarse. La presencia de una discípula, la prestigiosa Suma Paz, embajadora de la obra del autor de Luna Tucumana, posibilitará que el testimonio de quien conoció, frecuentó y difundió al universalmente reconocido músico y poeta, concrete la clausura de esta muestra itinerante el fin de semana próximo. Mariana y sus coplas Los ámbitos más impensados son bienvenidos para escuchar a Mariana Carrizo, la joven coplera salteña que llegó a esta ciudad hace algunos años, y después de frecuentar las peñas que la fueron descubriendo desde los escenarios, llegó al espacio mayor para consagrarse. Siguió recorriendo los lugares más variados de Cosquín y hoy, en los altos del Munich dio apertura al "Encuentro de poetas con la gente", ofreciendo su trabajo de recuperación de la copla popular. Vino acompañada de "Los Ocloyas de Iruya" originarios del noroeste argentino que emocionaron a la platea con su ritual en el que se conjuga la copla, la caja y la danza cuya coreografía alegre y expresiva dio el mejor inicio para este momento cultural de hondo contenido indolatinoamericano. Noche de Luna y Juan Con tanto sonido amplificado muchos vienen distrayendo sus oídos con los decibeles intensos y excesivos. Si bien el espacio abierto lo permite y casi lo impone como estilo de estos tiempos, la noche del martes planteó el desafío de lo diferente. Los murmullos de la platea con escasa atención ante la mención de dos nombres poco escuchados en este ámbito permitió la licencia de no dedicar tanta entrega en la audición. Pero los segundos fueron implacables y la estética del dúo logró un silencio casi absoluto cuando las voces de Luna Monti y Juan Quintero daban testimonio de la mejor forma de hacer del canto una propuesta posible desde lo acústico. Solamente -y nada menos que- dos voces y a veces una guitarra, pero el gusto, las virtudes, el trabajo paciente desde lo individual y la necesidad de un expresión poco utilizada que dio sus frutos. La plaza dio su aprobación aunque estaba lejos de grandes amplificaciones, de innumerables conexiones técnicas y de los abusos auditivos. Solamente talento, inteligencia e inversión de ideas, a veces soslayadas, lo lograron. Y todos disfrutaron de la "Canción para bañar la luna" de María Elena Walsh a capella con acompañamiento inmejorable de palmas rítmicas de Luna y Juan. Un grato momento para tener en cuenta. El canto, honrado Era necesario. Los que saben de propuestas musicales que tienen al cancionero popular como protagonista siempre lo esperan. Quieren escuchar otras voces, las más silenciadas; otros proyectos, los menos difundidos; otros sonidos, los que merecen los grandes públicos para que estos los conozcan y reaccionen ante ilustres desconocidos que no forman parte de los sobre expuestos artistas que los medios de comunicación mas importantes tienen como únicos referentes. Están los otros, muchos más, que pocos saben que existen. Y ellos estuvieron, solo algunos, pero muchas veces ni ellos tampoco estaban en el escenario Atahualpa Yupanqui de la Plaza Próspero Molina. No pudo ser mejor recibida la presencia de Claudia Pirán que revalidó su título de Consagración 2005, impecable, íntegra, virtuosa intérprete sanjuanina. Los Quebradeños, auténticos como siempre y coloridos de voces y atuendos: Tomás Lipán, Fortunato Ramos, Tukuta Gordillo, las hermanas Cari, Mónica Pantoja, Ricardo Vilca, Daniel Vedia, entre otros, para entregar la historia sonora de un pedazo noble de patria, la de los sonidos ancestrales y majestuosos de la inmensidad de los cerros y quebradas. Otro grato momento lo brindó la delegación de San Juan con el homenaje al poeta Eusebio del Jesús Dojorti, conocido como Buenaventura Luna, cuya obra representa un hondo testimonio del pensamiento nacional que nos dejara a través de su poesía para solaz de hombres y mujeres comprometidos con esta tierra. La voz de Susana Castro, como una de las integrantes del grupo, ofrecieron este valioso reconocimiento. Las Cantoras del Alto Sol tuvieron su momento, emblemas del mensaje femenino en las voces de la mendocina Mónica Abraham, de la pampeana Angela Irene y de la salteña Melania Pérez. Dueñas de soles diferentes, pero de un mismo objetivo: el de cantar el cancionero de todos. Acreedoras desde siempre de valores irrenunciables sostenidos en sus repertorios, en sus versiones, en sus propuestas. En todos los casos hablamos de talentos dispersos que encontraron un lugar en esta primera jornada de la nueva edición del Festival Nacional de Folklore. ![]() | ||||||||||||||||||||||||