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El Desfile de
Bienvenida
COSQUÍN (Por Paola De Senzi) Como todos los años, Cosquín tuvo su desfile de
bienvenida
Ese año aún
mejor que los anteriores, con muchas sorpresas, entre ellas
una figura estelar.
Programado para
las diez de la mañana, comenzó con una hora de atraso por ajustes de
sonido. Mientras la
multitud se iba acercando a la calle San Martín, por donde pasaba la
columna – el palco estaba ubicado frente a la plaza del mismo
nombre- los cantantes Sandra Santos y José Simón entonaron las
estrofas del Himno Nacional Argentino, la banda local de música Blas
Parera los acompañó con la dirección del maestro Pablo
Maldonado.
Luego subiría
el grupo Arenal, a cantar la zamba dedicada a la ciudad, “Cómo te
extraño Cosquín”.
Inmediatamente
comenzaron a desfilar las delegaciones
entre ellas una internacional, la de
Japón, que llegó especialmente para
presentar su propio festival de Cosquín que se realizará en el mes
de septiembre en la ciudad de Kawamata.
Algunas de las
delegaciones fueron: Taller de tango y latino de Biallet Massé y
Cosquín, luciendo trajes suntuosos, algunos con incrustaciones de
oro; Club de Abuelos de Cosquín; Ballet de
Saliquelo, delegación de Iruya provincia de Salta; Ballet San
Lorenzo de Santa Fe; el Ballet de Corral de Bustos, delegación de
Chilecito La Rioja con toda la Chaya; la Murga Santa Chispita de
Cosquín y una columna con imágenes sagradas de cada provincia, como
la Virgen de Itatí, llevada por Don Luis Landriscina y la de Entre
Ríos, cargada por los Hermanos Cuestas.
El final,
promediando la mañana, trajo la sorpresa: las agrupaciones gauchas
procedentes de todas partes del país, tuvieron como avanzada a un
músico que por estos días hace punta en el festival, en cuanto a
convocatoria y venta de entradas: Jorge Rojas, montando junto a sus
hermanos Lucio y Alfredo, secundado por el Señor Intendente de
Cosquín, Marcelo Villanueva, encabezaron la columna de más de ciento
cincuenta jinetes.
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Fuegos
artificiales arriba y abajo del escenario
Primea
Luna
COSQUÍN (Por Paola De
Senzi). Miguel Ángel Gutierrez definió muy bien lo que son los
artistas para el Festival Mayor del Folklore. El presentador
oficial, quien merece un párrafo aparte por su sensibilidad y su
poesía al hablar de cada momento de la noche y presentar a los
artistas, afirmó que “los cantores populares son los que tienen el
auténtico merecimiento de brindarle calor a la gente.” Y de
eso tuvo mucho la primera luna.
Principio y final de una jornada cargada de emociones,
recuerdos y homenajes.
La consagración de Cosquín 2005, Claudia Pirán, abrió
la noche con Alfonsina y el Mar, antes la sorpresa que nadie sabia,
pero algunos sospechaban.
El Teatro Sanitario De Operaciones, un desprendimiento
de "De La Guarda", apareció en un extremo de la Plaza Mayor, con una
bandera argentina gigante sostenida por cuerpos colgados de arneses,
y en el otro, sobrevolando el público, una imagen de la
libertad personificada por una de las integrantes, entonando el
Himno Nacional.
El ballet oficial ya había hecho la apertura con el
Himno a Cosquín, dando paso a la bendición del cura párroco de la
ciudad, Víctor Acha.
Claudia Pirán cantó tonadas, zambas, y cuecas de sus
anteriores discos y de una nueva producción discográfica a punto de
editarse y cerró como acostumbra, con Honrar la Vida , la
canción de Eladia Blázquez.
Mas tarde volvería al escenario mayor a acompañar
a un amigo, Jorge Rojas en Zamba de carnaval, en un dúo de voces
increíbles.
Luego de la presentación de la delegación japonesa que
tendrá a cargo la realización del Festival Cosquin en Japón, Cuti y
Roberto Carabajal trajeron todas sus chacareras y el espíritu
santiagueño.
El grupo ganador del pre Cosquin 2005, Nueva Seda y los
ganadores de ese año en el rubro ballet serían los próximos en
arribar, estos últimos, provenientes de la localidad de Unquillo,
Córdoba, el Ballet Espíritu Nativo.
Dos homenajes a regiones argentinas: por un lado la
cuyana con la delegación de la provincia de San Juan y por el otro a
la Quebrada de Humahuaca, con Los Quebradeños, grupo formado por
Tomás Lipán , Tukuta Gordillo, Mónica Pantoja, Los Hermanos Tolaba,
el cuerpo de danzas quebradeñas y las Hermanas
Cari.
Un momento de calidad musical vivido de la mano de
Mónica Abraham, Melania Perez y Angela Irene, quienes
conforman las Cantoras del Alto Sol, no tuvieron la mayoría de
aceptación popular, ya que el público de la primera luna, era
mayoritariamente adepto al artista principal de la noche, una
costumbre que viene sucediendo de hace algunos años, y que opaca la
calidad de los espectadores.
Lamentablemente ocurrió lo mismo con Raúl Palma,
que pesar de su esfuerzo por entregar un repertorio conocido y
de estar presentando su último disco, cosechó tibios
aplausos.
Lo que la gente quería, lo que esperaba era a Jorge
Rojas.
El ex Nochero logró su cometido: en el lanzamiento de
La Vida, su primer disco como solista, demostró que solo puede tanto
como que acompañado.
El concierto de más de una hora fue estratégicamente
llevado al máximo musicalmente y tecnológicamente hablando.
Nada quedó librado al azar: desde la lluvia de papelitos plateados
que al promediar la actuación cayó sobre la gente por mas de diez
minutos, hasta el sonido, las luces y el equipo de filmación, el
cual Rojas trajo especialmente para su
recital.
Una banda de una calidad tan excelente que es a veces
hasta difícil de imaginar estos músicos unidos: Paito Figueroa en
teclados y dirección musical, Carlos Pema en percusión, Guido
Bertini en batería, Sergio Pérez en guitarra eléctrica, el Indio
Funes en guitarra rítmica y sus hermanos, Lucio y Alfredo en coros,
cantando, arengando al público, y en la sorpresa de la noche: una
coreografía de malambo en la que cada uno se lució en particular.
Rojas contaría al finalizar la actuación que con respecto a la
banda, está orgulloso de estar con ellos, ya que la elección y fue
mutua, y en cuanto su nueva faceta de bailarín, estuvieron ensayando
durante este año para ofrecer al público algo
novedoso.
El repertorio elegido es acorde a los que la
gente espera-en un momento del show agradeció especialmente a los
clubes de fans, de quienes dijo “recibí todo el apoyo y las ganas de
seguir adelante” : Sin dejar atrás la etapa nochera, con La Yapa,
Tómame, Vuela una Lágrima – a dúo con Alberto Plaza-y No Saber de Ti
y del nuevo disco: Mía –con video nuevo- Las Alas de la Libertad-
también con imágenes en pantalla y la canción que musicalizó la
novela de Andrea del Boca, Locura, “Una canción que me trajo muchas
satisfacciones, por ser la primera en mi nueva
etapa.”
"¿Quieren bailar, quieren cantar? No nos vamos nunca
entonces"... decía Jorge Rojas nervioso en el comienzo pero
relajado en el final, sabiendo que la tarea estaba
cumplida.
Una noche con algunas sorpresas, con un nuevo
consagrado- la venta de entradas para la primera luna superó a las
demás en venta-y las ganas de seguir viviendo el folklore de este
festival mayor que a juzgar por esta primea luna, tiene muchísimo
para ofrecer.
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