NEUQUEN (AN).- Un trovador que siempre regresa.
Jorge Marziali jura que el Alto Valle ocupa un
espacio especial en su corazón. Fue uno de los
primeros lugares que visitó, hace más de 20 años,
cuando comenzó públicamente con esta tarea de
llevar su música y poesía. La región en cierta
forma estará adelantada, respecto a otras plazas,
porque se podrán escuchar temas del disco que
está terminando y que a fin de año sale a la venta.
Hoy, se presenta pasada la medianoche en el Hall
de Casa de la Cultura de Roca y mañana, a las
23, en La Curtiembre, J. B. Justo 648
- ¿Cómo será el CD?
-"San Lagente", es un disco de sonido y mirada
urbana. Tanguitos, milongas, baladas. Los asuntos
que trato allí merecían ese contexto. Amores desavenidos
en Madrid, revisionismo histórico (Jauretche,
Perón, etc.), el conurbano bonaerense: mi segunda
Patria chica. En fin. Y por supuesto, el relator
metido entre la gente. Lo que antes se llamaba
el pueblo con una libertad y una energía hoy perdidas.
Espero poder mostrar el disco en noviembre. Esta
casi listo.
-¿Difiere de "Padentrano"?
-La diferencia básica es que en "Padentrano"
hay una suerte de afirmación del lugar de pertenencia,
el interior, el pa´ adentro. Hay allí ritmos y
miradas de las que llaman folclóricas. En "San
Lagente" el clima es urbano, de gran ciudad. Uno
es las dos cosas a la vez: la tierra, el paisaje,
la inmensidad, la cordillera y por otro lado la
pulsión cotidiana de lo ciudadano.
-¿Por qué San Lagente?
-"San Lagente" es una metáfora sobre el santo
más milagroso y pacienzudo que conozco. No hay
milagro a la vista que no haya sido hecho por
la gente. Los versos nacieron en La Habana, en
1999, conmocionado por la vida en una ciudad donde
sin ninguna duda la gente es lo más importante.
Hay en el tema una reivindicación de la "Utopía"
de Tomás Moro; el lugar soñado donde todo es armonía,
trabajo, felicidad e igualdad.
-Compromisos para jugárselas en el escenario
¿Ha habido épocas peores: claro, contando el proceso
que ni comparar?
-Cada tiempo tiene desequilibrios surgidos de
la miseria humana. La soberbia, el poder, el negocio
viven desequilibrando el mundo. Y el artista tiene
que aportar elementos para el equilibrio. La angustia
de la plebe en la Edad Media de ver que era tratada
como humano de segunda, la equilibraban los trovadores
y juglares, sobre todo estos últimos. La angustia
del mundo de hoy en el que un grupo de enfermos
pretende orientar sin consultar con nadie tiende
a equilibrarse con el trabajo del alma, el trabajo
de los artistas. Creo decididamente en esa responsabilidad.
Una persona sale de la sala recuperando parte
de su condición humana, que luego el sistema tratará
de hacerle perder.
-El CD ¿viaja a la memoria?
- En ese proceso de equilibrio, hay en el disco
revisión de nuestros asuntos. Por eso un ensayo
sobre el peronismo en forma de tango. Y la insistencia
con alguno de los "malditos" del sistema como
Jauretche. En ese sentido, es un viaje a la memoria
como plantea tu pregunta.
-¿Cómo es Jauretche para Marziali?
- Jauretche significa para mi generación el hombre
que nos ayudó a pensar, a ejercitar el pensamiento.
Sus ideas podemos constatarlas a diario con la
realidad, y no perderán vigencia en tanto la zoncera
y la tilinguería no terminen de desaparecer, sobre
todo en la clase dirigente que es la que empuja
en general a contrapelo de los intereses naturales
y sencillos del pueblo.